¡A la basura!

¡A la basura!

Queridos lectores: Ayer decidí unirme al paro nacional de mujeres que se realizó en mi país, con el objetivo de visualizar el gran problema que enfrentamos las mujeres día a día. Estoy harta de tener tanto miedo al salir a la calle y espero que ese haya sido tan solo el primer paso para algún día caminar sin miedo. En otras noticias: hoy les traigo un nuevo relato, el cual espero disfruten, ¡Un abrazo! ¡No saben lo importante que son para mí!

Héctor, después de un arduo día de trabajo, llegó a casa con muchas ideas cruzando su mente. La mayoría iban dirigidas a todos los pendientes que tenía en casa y en su trabajo. Se sentía tan atacado por ellas, que decidió tomar una pluma y una hoja de papel (cosa que tenía años sin hacer) y empezó a sacar todo lo que había en su interior.

Lo primero que plasmó fue una historia llena de palabras e ideas negativas sobre su propia vida. Estaba tan concentrado en su trabajo, que no se había dado cuenta que había descuidado los demás ámbitos de su día a día. Incluso, su gato Ety lo había abandonado, ¿cuándo se había olvidado de alimentarlo y mimarlo?

Frustrado, lanzó esa bola de papel al cesto de basura y se dio el tiempo de empezar otra historia, una que le gustará más, aunque estuviera alejada de la realidad. Cuando terminó, se sintió tan orgulloso de ella que la colocó encima de su mesa, para observarla cada día al llegar al trabajo y asegurarse que todas sus acciones van dirigidas a hacerla realidad.

No quería más historias echadas al cesto de la basura, no más. Quería escribir su propia historia con un final feliz.

Anne Kayve

Imagen de steve_a_johnson en Pixabay

8 thoughts on “¡A la basura!

  1. Hiciste lo correcto amiga, marchar con las compañeras de generación y de la vida, También los hombres tenemos miedo de salir a la calle, nuestro país ha cambiado para mal. tu historia. el primer texto le sirvió también, y el segundo es una propuesta para su futura vida. Abrazo grande desde Poza Rica.

  2. Muchas, muchas felicidades por tu voluntad y valentía; y también por tu lindo cuento.
    Mucha fuerza a ustedes, mujeres.
    No más salvaje machismo.
    Ni una más desaparecida. Ni una más en sufrimiento.

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