A veces me desespero

A veces me desespero

Queridos lectores: ¿quién no se ha desesperado porque la meta aún está muy lejos?

Hay días que a pesar de las palabras, no puedo encontrar la motivación para seguir adelante. Lloro, pataleo y me prometo a mi misma que ya pasará este sentimiento de desosiego, pero a veces no es así. Por ello, tengo que alejarme de todos y encerrarme a mi misma, fingiendo por fuera que es algo normal y que no duele, que ya desaparecerá. Todos se alejan porque me conocen y saben que es mejor dejarme sola. Sin embargo, en esos oscuros momentos, es cuando los necesito más cerca de mí.

A veces desespero porque la meta está muy lejos y eso me asfixia, ya que siento que mis pies no podrán llegar o que a punto de hacerlo, va a pasar algo que arruine todo. Corro en círculos, grito, rompo cosas. Me empiezo a sentir un poco mejor. Me acerco a mi escritorio y tomo mi pluma fuente y, como por arte de magia, todo desaparece. La escritura lo ha hecho otra vez.

A veces desespero, pero mis letras son aquello que me mantienen cuerda y me siguen dando una razón para vivir. Por ellas, seguiré adelante.

Anne Kayve

2 thoughts on “A veces me desespero

  1. La desesperación tiene que ver con la distancia que existe entre lo que deseamos y el tiempo que toma llegar a él…Decía el maestro Epicuro…que sufrimos en la medida en que lo que amamos se encuentra lejos, para llegar sufrimos, por ello aconseja desear lo posible, lo suficiente que no causa dolor en nuestras vidas….besos al vacío desde el vacío

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