El tiempo se escapa

El tiempo se escapa

Queridos lectores: Estos días siento que tengo tanto qué hacer, que eso me aturde y al final no termino adelantando nada. Por ello he escrito lo siguiente.

Mamá, como es una mujer muy ocupada, me ha hecho hacer un pacto con ella, el cual consiste en que lo que duré el reloj de arena que tenemos en la sala, será el tiempo que podemos pasar juntas. Al principio, me pareció una excelente idea, pero conforme fui creciendo noté que la hora que me dedicaba, disminuía de forma extraña. Varias veces se lo comenté, pero sólo me decía que era porque el reloj ya era viejo y, por lo tanto, ya no funcionaba tan bien como al principio.

Sin embargo, un día, cuando iba a despedirme de ella para dormir, me di cuenta que ella era la que estaba saboteando nuestra promesa: quitaba con cuidado arena de ese aparato que definía nuestro tiempo para estar juntas. Eso me rompió tanto el corazón que le grité que no volvería a hacerle gastar su preciado tiempo conmigo y me fui a encerrar a mi habitación, esperando en el fondo que ella fuera tras de mí para explicarme lo que sucedía realmente, pero no lo hizo, lo cual me hizo entender, para mi pesar, que mi mamá jamás me había amado como yo a ella y que ya había llegado el momento de dejarla atrás. Agarré mis cosas y me fui de esa casa que ahora sólo vive en mi memoria…

Anne Kayve

Imagen de Steve Buissinne en Pixabay

2 thoughts on “El tiempo se escapa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back To Top