Maletas en mano

Maletas en mano

Queridos lectores: a veces, los caminos se bifurcan para que las personas crezcan. No lo sabemos, pero igual y algún día pueden volver a juntarse….

Daniel y Soledad, ambos con maleta en mano, llegan al aeropuerto tres horas antes del vuelo de ella y cinco de el de él. Todos los que los ven pasar tomados de la mano saben que se aman, por la forma en que caminan y en que se ríen. Su lenguaje corporal dice más que mil palabras. Nadie imaginaría que están a punto de separarse por más de un año.

Ella va a París, a cumplir su sueño de estudiar en esa preciosa ciudad; él va a New York, con la esperanza de ser promovido en su empleo. Se aman, sí, pero entienden que por esta vez la distancia física se tiene que interponer entre ellos para cumplir cada uno sus propios sueños. Quizá, sólo quizá, cuando lo hagan, se puedan volver a reencontrar para, ahora sí, nunca separarse de nuevo.

Anne Kayve

Imagen de stux en Pixabay

8 thoughts on “Maletas en mano

    1. En varias ocasiones, lo harán, en otras no. Creo que no queda más que esperar que la respuesta sea sí; si no es así, es mejor depedirse con un gran abrazo y seguir cada quien su camino.

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