No fue tan malo

No fue tan malo

Queridos lectores: muchas veces tenemos mucho rencor en nuestros corazones, quizá debemos aprender a perdonar.

Ya tenía dieciseis años que no visitaba a mamá. Aún le tenía cierto rencor por hacerme la vida imposible cuando era adolescente. Sin embargo, ahora que mi hija también lo era, lo único que necesitaba con ella era disculparme. Ahora entendía lo difícil que era.

Toco el timbre y espero ansiosa. Ella me abre y lo primero que hace es abrazarme, lo cual me hace llorar, pues comprendo cuánto le he hecho falta estos años. También me doy cuenta de cuánto la extrañaba en mi vida.

Le pido perdón por mi imprudencia, por mi abandono y ella sólo me dice que el perdón ha estado en mí desde que me fui. Que ella jamás podrá odiarme, por ser su hija. Yo descubro que no fue tan malo el pasado y que es momento de transformar mi presente, a su lado.

Anne Kayve

4 thoughts on “No fue tan malo

  1. El rencor es como un mal que lo lleva uno dentro y que la otra persona no siente, como una enfermedad si sabes erradicar el rencor vivirás con la paz necesaria para afrontar el día a día, no vale la pena tenerlo. Un abrazo.

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