No lo quiero

No lo quiero

Queridos lectores: ¿les ha pasado que reciben un regalo que siempre han querido, pero que después detestan porque la personas que te lo dio no deja de reclamarte por él?

Nana me ha dado un regalo. Yo no podía contener mi emoción, porque era algo que realmente había querido por meses. Así que corrí a abrazarla y darles las gracias por su hermosa acción. Fue un momento mágico, porque sentí que todas las barreras entre nosotros desaparecían. Sin embargo, ese sensación sólo duro ese día, ya que al día siguiente Nana me empezó a reclamar todo lo que le había costado conseguirlo y que yo era malagradecida con ella y que no valoraba todo lo que hacía por mí. Lo que desató eso fue el haberme parado tarde. En esos momentos, mi corazón se rompió. Estaba harta de recibir regalos de ella y reclamos todo el tiempo. Así que agarré lo que me había dado y se lo di en la mano: «No lo quiero, no lo quiero si eso implica que cada maldito día me vas a reclamar el habérmelo dado. Las cosas dadas de corazón no se están echando en cara a cada momento del día y tú, estoy segura que tú lo harás cada que estés enojada conmigo. No, Nana. No quiero ya nada de ti». Ella empezó a llorar y a decirme que yo tengo la culpa y, por primera vez, no le creí. Sólo me fui con un nudo en la garganta y con la sensación de que lo mejor de mi vida, en realidad había sido lo peor que me había pasado.

Anne Kayve

Imagen de Pexels en Pixabay

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